martes 30 de septiembre de 2008

Vientos, ventoleras y ventosidades de Kansas

Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros?
¿En los buenos? No sois buenos… Simplemente
sabéis esconderos… sabéis mentir.
Yo, no tengo ese problema, yo siempre digo
la verdad, incluso cuando miento.


-Tony Montana en Scarface-

Este estado del “Midwest” norteamericano es famoso, desde un punto de vista meteorológico, por sus tornados. Forma parte de un corredor en el que se forman la mayoría de las tormentas de EEUU y que alcanzan en ocasiones fuerza 5. Vamos que es un sitio muy poco adecuado para que una niña con su perrito pasee en medio de una tormenta, por mucho que se llame Judy Garland. Espera, ésta no era de Kansas, sino de Arkansas, bueno da igual, está en el mismo corredor y es su prima del sur, me refiero a los Estados, no sé quién es la prima sureña de Miss Garland y desde luego, no sé si es famosa.

Volvamos con las tormentas y sobre todo con las de Kansas.

Al parecer el aire que se respira en Kansas, más o menos veloz, es seguramente el más rico en nutrientes varios, o al menos eso parece, teniendo en cuenta que de todos los que estaban en la“ Rookie Transition Program”, pillaron a 3 y los 3 eran de Kansas, consumiendo marihuana y disfrutando de compañía –creo que femenina-. Esta “Rookie Transit.....”, bueno para abreviar la R.T.P., es un programa-cónclave-seminario donde se reúne a todos los rookies en plan monacal, para instruirles sobre los peligros de la vida en la NBA, el cual sólo tiene 6 días de duración y donde se imparte un curso acelerado de comportamiento – también sexual- social, legal,.... a fin de evitar que la caguen, o por lo menos no la caguen mucho y se carguen su carrera antes de empezar.

Un pequeño paréntesis, os podéis imaginar a gente como Scola o Jasikevicius en estas charlas, su cara cuando asistieron a este “adoctrinamiento” moral, además en calidad de qué acudieron, como alumnos o a dar una “master class”.

Así pues, estamos en el seminario, concretamente en la habitación de tres jóvenes asistentes al mismo, con mucha pasta, lejos de su familia, rodeados de los gerifaltes, psicólogos, médicos, “lawyers y attorneys” a tutiplen,.... diciéndoles lo que pueden hacer y lo que no. Y ellos en plan Juan Palomo, amablemente les dan una lección a todos sus compañeros, de lo que NO se debe hacer. Un ejemplo que el resto no olvidara, os lo aseguro, de hecho algunos todavía se están muriendo de risa, mientras a su cabeza acuden las imágenes de Darrell Arthur y Mario Chalmers agitando las manos para que el humo salga de la habitación cuando entraba el personal de seguridad, mientras Michael Beasley, a metro y medio tiraba –a saber qué- por el retrete de esa habitación que no era la suya. Increíble, ¡sólo tenían que haber aguantado 6 días!

El castigo se ha limitado a una multa de 20000 dólares – ellos cobrarán 4 millones al año-, para cada uno, con la expulsión del seminario y la obligación de volver el año que viene. En el caso de Michael Beasley, es de 50000, porque el simpático muchachito mintió como un bellaco, vamos que se acojonó. En fin estos tres tios ya han entrado en el club, que otros como Darius Miles (reciente fichaje de los Celtics) nunca ha abandonado, ya que de nuevo le han pillado saltándose el programa anti-droga. La sanción es de 10 partidos de suspensión.

En mi opinión el problema está en el enfoque, mientras que David Stern y compañía –cuando quiero decir compañía, uso el término en su concepción mercantil “cia.”-, estructuraron este cursillo, seminario, cárcel,... para facilitar la transición de los novatos a la NBA, lo hicieron con un punto de partida erróneo: entienden que el consumo de drogas, las relaciones sexuales con las fans, el consumo de alcohol y los escándalos sexo-legales (no busquéis esta palabra porque no existe) son algo anecdótico en la NBA. Aunque respeto su idea, está mal enfocado, sobre todo teniendo en cuenta los escándalos que ha salpicado a la liga profesional de baloncesto: Kobe y la supuesta violación, Stephen Jackson, Ron Artest y Carmelo Anthony, y sus problemas con la autoridad, las cheerleaders de Sacramento Kings y Wizards y sus desfases fotografiados, los escándalos de apuestas de partidos con árbitros de la liga en el ajo, Darius Miles y su recaída, Chris Webber, Iverson, Ray Richardson y un larguísimo etcétera, pero de un largo tan abrumador que basta con leer lo que publicaba el New York Times en el 2001 donde fijaba en el 60% de jugadores como fumadores habituales de marihuana, de hecho en aquella época no se hacían controles de marihuana, según Dumars “porque se cerraría la liga”.

Dentro de este cambio de enfoque, al contrario de lo que sucede ahora y al grito de “DESFASE” yo propongo, que se les permita hacer lo que más les guste: fumar, beber, fornicar, otra vez beber, bailar mientras fuman,... preparándoles para lo que les va a venir en el futuro. Claro está, todo esto bajo la estricta supervisión de abogados, psicólogos, sociólogos y cualquier otro “ólogo” en el que pueda pensar la camarilla del jefe. De tal forma que puedan beber, pero sólo bebidas espirituosas de calidad, fumar peyote y marihuana de primera, y “conocer” en el sentido bíblico de la palabra, pero ¡ojo¡, con auténticas meretrices de primer nivel, recién llegadas del desierto de Nevada, desde las Vegas, para que reciban de las mismas, una buena educación sexual y no les vaya a pasar que la primera vez, no se comporten como Dios manda, tal y como el protocolo de un caballero del sur dicta, con el dinero por delante. Esto también es cuidar la imagen de marca de la NBA, que no se diga que no hay machotes en nuestras filas.

El discurso podría ser algo así como: “Con esta dionisiaca fiesta, comienza la fiesta para los novatos canutos –en Chile les llaman así a los protestantes-, y para que no se conviertan en unos porros –en su acepción de torpe y rudo-, les hemos traído a varios y varias y @, profesionales, de los diferentes campos en los que se tendrán que mover, asimismo para complementar las charlas y conferencias, se realizarán talleres varios como por ejemplo: “Porrillos cuerno de vaca”, “Si no es etiqueta negra no me lo bebo”, o también el curso que tanto éxito ha tenido otros años “No, no siempre quiere decir No”.

Sí lo sé, de esta forma tampoco acabarán con los problemas y escándalos en la NBA, pero por lo menos el clima de hipocresía que preside estos encuentros desaparecerá, y con el todos los demagogos que hablan de cuidar a la juventud y de sus valores. Más preocupante que el consumo o no, que sus relaciones socio-sexual-legales sean de una u otra manera, sus gustos culinarios o las relaciones con la prensa; digo que más preocupante que todo eso, es la clase de tipos que surgen de las escuelas e institutos. La actitud de M. Beasley dejando en la estacada a sus compañeros de juerga, es indigna y de falta de testosterona. En mi barrio un tipo así no hubiera sobrevivido ni la primera semana y los que me conocen saben a lo que me refiero, y los que no; seguro que conocen barrios como el mío.

Con eso es con lo que hay que acabar, con esas actitudes y con todos los “expertos”, representantes y casamenteros que tanto en la NBA como en la ACB por esta época hacen su agosto. Quizás así ya no tengamos que hacer el R.T.B. de los cojo...., los chavales no tengan necesidad de fumar y sobre todo que sean “legales”. En palabras de Toni MontanaTodo lo que tengo son mis cojones y mi palabra, y no la rompo por nada” .

Algunos no tienen ni palabra ni cojones, ni para decir la verdad ni para vivir como quieren.

Por Patxi Martínez.
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3 Opiniones:

matrix dijo...

m

matrix dijo...

Menudo comentario, qué currado; ya me gustaría que fuese mío, je je

Sólo puntualizar o matizar que Darius Miles no se ha saltado este año ningún programa antidrogas; creo que la falta fue la temporada pasada y la sanción se la aplican este año.

Un saludo

Matrix

Patxi Martínez dijo...

Efectivamente, tienes razón, la falta se cometió durante la temporada 2007-2008, pero no fue hasta el verano de este año cuando se hizo pública.

Un saludo y gracias Matrix

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